Decoración exterior
Una entrada bien vestida anuncia la Navidad antes de cruzar el umbral. Estas propuestas buscan una presencia sobria: coronas naturales, faroles discretos y macetas que aguantan el frío sin perder carácter.

Tres zonas clave
Puerta, barandilla y umbral
Cada espacio exterior pide una escala distinta. Conviene elegir pocas piezas y dejar que el conjunto respire.

Acceso
Puertas de acceso
Una corona natural de pino, eucalipto o frutos secos marca la entrada sin competir con la fachada. Un solo elemento bien colocado suele bastar.

Barandillas
Barandillas y balcones
Guirnaldas de ramas secas y pequeñas luces estancas siguen la línea de la barandilla. El efecto es ligero y se ve desde la calle.

Umbral
Zonas de umbral
Faroles metálicos con temporizador iluminan el acceso con calidez sin deslumbrar. Macetas de barro con coníferas enanas completan la composición.
Durabilidad
Materiales que resisten el invierno
El viento, la lluvia y las heladas ponen a prueba cualquier decoración exterior. Las piezas de metal con acabado mate, la cerámica esmaltada y las coronas de ramas secas resisten mejor que los materiales frágiles.
Antes de comprar, conviene revisar que el elemento sea apto para uso exterior, que el cableado de las luces esté protegido contra la humedad y que las macetas tengan un buen drenaje. Así la decoración dura toda la temporada.